Cuando monté mi primer sistema de ventas online usé cuatro herramientas distintas. Una para las páginas, otra para los emails, otra para cobrar y otra para entregar el producto.
Cuatro suscripciones. Cuatro contraseñas. Y cuatro sitios donde algo podía romperse sin que yo me enterara hasta días después.
Un caos.
Luego pasé todo a una sola plataforma y no he vuelto atrás. Te cuento qué es Systeme.io, qué incluye de verdad el plan gratuito y para quién funciona, después de años usándolo cada día en mis propios negocios.
Es una plataforma todo en uno para negocios digitales. Páginas de captura, email marketing, embudos de venta, cursos online, blog, tienda y automatizaciones. Todo en el mismo sitio y con el mismo acceso.
La creó Aurélien Amacker, un emprendedor francés que quería una alternativa más simple y más barata a las herramientas americanas. El resultado hace prácticamente lo mismo por una fracción del precio.
Y tiene plan gratuito. Gratuito de verdad, no una prueba de catorce días que caduca justo cuando le has cogido el punto.
Yo trabajo con esta herramienta bajo mi propia plataforma, Simple Digital App. Es la misma tecnología, con el mismo plan gratuito, pero entrando por ahí te llevas dos cosas más: mi acompañamiento y el material que he ido montando para que la parte técnica no te frene.
Si estás empezando, te recomiendo abrir la cuenta ahí. No cuesta más y no estás sola cuando algo no te salga.
Puedes crear páginas para recoger correos, páginas de venta para tus productos y páginas de gracias después de la compra. Con un editor visual, arrastrando bloques. Sin tocar código en ningún momento.
Esto es lo que a la mayoría le da más miedo antes de empezar y lo que menos problemas da después.
Un embudo aquí es simplemente una secuencia de páginas conectadas entre sí. Alguien entra por la página de captura, pasa a la de ventas, compra y aterriza en la de gracias.
Puedes añadir ofertas complementarias en el momento del pago sin montar nada raro por detrás. Se configura desde el mismo panel.
Puedes crear secuencias que se envían solas según lo que hace cada persona. Se apuntó a tu recurso gratuito, recibe la bienvenida. Compró, recibe la secuencia de después de la compra.
Esta parte es la que más tiempo me ahorra. Y es la que casi nadie monta al principio porque parece complicada, cuando en realidad es de lo más sencillo que tiene.
Si vendes un curso o quieres una zona privada para tus clientas, viene incluido. Subes los vídeos y los materiales, y cada persona entra con su usuario.
No necesitas una plataforma aparte para esto, que es donde mucha gente se deja un dinero al mes sin necesidad.
También lleva blog. De hecho, este artículo que estás leyendo está publicado ahí.
No es el blog más potente del mercado, eso hay que decirlo. Pero cumple de sobra para empezar a aparecer en Google sin pagar por otra herramienta más.
Esto es lo que más gente me pregunta, así que va con detalle.
Eso último es más importante de lo que parece. Hay plataformas que te dejan empezar gratis y luego se quedan un porcentaje de cada cosa que vendes. Aquí no.
Con 2.000 contactos y tres embudos tienes de sobra para el primer año de un negocio que arranca. Si algún día te quedas corta, es que las cosas te están yendo bien.
Los planes de pago van subiendo el número de contactos, de embudos y de cursos. El siguiente escalón añade 5.000 contactos, diez embudos y cinco cursos. Después hay uno con seminarios web automatizados. Y arriba del todo, uno sin límites en nada.
Los precios exactos cambian de vez en cuando, así que mejor míralos directamente en la plataforma antes de decidir.
Lo que sí te puedo decir es la comparación. Si montas lo mismo con herramientas separadas, una para correos, otra para páginas y otra para cursos, la diferencia al mes es considerable. Y encima tienes que hacer que hablen entre ellas.
Tres motivos, y ninguno tiene que ver con que sea la más bonita.
El primero es que todo está conectado. No tengo que integrar nada ni comprobar si la conexión entre dos plataformas sigue viva. La persona entra, recorre el embudo, recibe los correos y compra. Yo no toco nada por el camino.
El segundo es que se aprende rápido. El editor no va a ganar ningún premio de diseño, lo reconozco. Pero en un día lo tienes cogido y ya no dependes de nadie para cambiar una página o ajustar una secuencia.
Eso, cuando llevas un negocio tú sola, vale muchísimo.
Y el tercero es el precio. Por lo que pago tengo todo lo que necesito, sin facturas sueltas apareciendo cada mes por herramientas que casi no abro.
No es para todo el mundo, y prefiero decírtelo antes que después.
Funciona muy bien si estás empezando o si tienes un negocio pequeño y quieres dejar de pagar cuatro suscripciones. También si no eres técnica y lo que quieres es publicar y vender, no configurar cosas durante semanas.
Se te va a quedar corta si necesitas un diseño muy trabajado y personalizado, o si tu negocio depende de integraciones muy específicas con otros sistemas. Ahí hay opciones mejores, aunque cuesten más.
Yo llevo años con ella y no he necesitado salirme. Pero mi negocio es simple a propósito.
Abre una cuenta gratuita en Simple Digital App. No te pide tarjeta.
Y no intentes montarlo todo el primer día, por favor. Empieza por dos cosas: la página de captura de tu recurso gratuito y la secuencia de bienvenida.
Con eso ya tienes el núcleo funcionando. Lo demás se añade después, cuando esas dos cosas estén rodando.
Así empecé yo, y creo que si hubiera intentado montar el sistema entero de golpe lo habría dejado a la semana.
Abrir la cuenta es lo fácil. Lo que de verdad frena es todo lo demás: qué ofertas pones, qué escribes en cada página y en qué orden lo montas.
Eso es exactamente lo que resuelve Aplica 2x2x2. Dos ofertas, dos canales, dos herramientas. Acabas con tu copy, tus correos, tu página y tu embudo publicados, en una tarde.
¿Prefieres empezar por tu cuenta? Abre tu cuenta gratuita aquí.
Escrito por: Andrea Papp
Funciona con simpledigital.app
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